Neuroesteroides y finasterida: ¿afectan realmente al cerebro?
- drarrones
- 18 ago
- 3 Min. de lectura
La relación entre neuroesteroides, finasterida y dutasterida es un tema que despierta mucha curiosidad, debate y, también, bastante confusión. Algunos pacientes reportan síntomas como depresión, ansiedad o pérdida de memoria tras usar estos fármacos para la alopecia o la próstata. Pero ¿qué dice la ciencia?
En este artículo vamos a analizar de forma neutral y basada en la evidencia qué son los neuroesteroides, cómo funcionan en el cerebro y qué relación real (o no) tienen con los medicamentos más usados contra la caída del cabello.
¿Qué son los neuroesteroides?
Los neuroesteroides son moléculas derivadas del colesterol que se producen directamente en el cerebro, ya sea por neuronas o células gliales. Ejemplos conocidos son:
Alopregnanolona
THDOC
DHEA
3α-androstanodiol
A diferencia de las hormonas clásicas, los neuroesteroides actúan de forma rápida y transitoria, modulando la actividad de receptores neuronales:
GABA-A → funciona como “freno” del cerebro, con efecto ansiolítico y calmante.
NMDA → implicado en memoria y aprendizaje.
Se han investigado sobre todo en depresión mayor, depresión posparto y trastorno de estrés postraumático, donde parece que sí tienen relevancia clínica. De hecho, la brexanolona, un análogo sintético, ya está aprobada para tratar depresión posparto.
Finasterida, dutasterida y neuroesteroides: la conexión bioquímica
Finasterida y dutasterida son inhibidores de la enzima 5-alfa reductasa, responsables de transformar la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona implicada en alopecia androgenética y crecimiento prostático.
Pero esta enzima también convierte progesterona en dihidroprogesterona, que luego se transforma en alopregnanolona, un neuroesteroide clave para el equilibrio emocional.
En teoría, al bloquear la 5-alfa reductasa, se podrían reducir los niveles de neuroesteroides. Y aquí empieza la controversia.
¿Qué dice la ciencia?
Estudios a favor de la relación
Makhnji 2013: reportó niveles bajos de neuroesteroides en algunos pacientes con síntomas tras dejar finasterida.
Estudios en contra o neutros
Basaria 2011 y Dirksen 1999: no encontraron diferencias significativas en memoria, ánimo o libido.
Walker 2017 (90.000 hombres): no se observó mayor riesgo de depresión con finasterida.
El gran problema: muchos estudios a favor son muy pequeños y con sesgos (pocos pacientes, sin controles adecuados, difícil replicación).
¿Causalidad o casualidad?
Para demostrar que la reducción de neuroesteroides por finasterida causa depresión o ansiedad, se deberían cumplir tres condiciones:
Que la reducción de neuroesteroides sea medible y objetiva.
Que esa reducción provoque síntomas repetibles y claros.
Que exista una relación dosis-respuesta y temporalidad (aparecen síntomas al tomar el fármaco, desaparecen al dejarlo).
Hasta hoy, ninguno de estos puntos se ha confirmado de manera sólida.
Finasterida vs. dutasterida: una paradoja
Dutasterida es 100 veces más potente inhibiendo la enzima 5-AR tipo I (la que más actúa en el cerebro).
Sin embargo, los reportes de síntomas subjetivos son mucho más frecuentes con finasterida.
Esto hace sospechar que puede haber un componente efecto nocebo: las expectativas negativas del paciente influyen en cómo percibe los síntomas.
Entonces… ¿qué sabemos realmente?
La hipótesis neuroesteroidea es biológicamente plausible, pero no se ha demostrado que tenga relevancia clínica en humanos.
El llamado “síndrome post-finasterida” existe como fenómeno reportado, pero su base podría ser más psicológica/psiquiátrica que bioquímica.
Lo que sí está claro: si un paciente percibe cambios en su ánimo o cognición, deben ser tomados en serio y evaluados.
Mirando al futuro
La mejor forma de resolver este debate es con estudios prospectivos:
Medir neuroesteroides antes, durante y después del tratamiento.
Correlacionar con pruebas neuropsicológicas y neuroimagen.
Explorar terapias complementarias, como neuroesteroides sintéticos, en los pocos pacientes que puedan ser sensibles a estas alteraciones.
Conclusión
Hoy en día, la evidencia científica no confirma que finasterida o dutasterida causen depresión, ansiedad o problemas de memoria a través de los neuroesteroides. Sin embargo, tampoco puede descartarse del todo. finasterida neuroesteroides depresión
Lo más recomendable es:
Consultar siempre a un médico especialista antes de iniciar o suspender estos tratamientos.
No minimizar los síntomas emocionales o cognitivos: aunque raros, deben ser evaluados con seriedad.



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